Primera visita

  1. Historia clínica:
    Especial importancia a los traumatismos, accidentes, lesiones o cirugías que puedan haber alterado el normal funcionamiento de algún receptor nervioso.

  2. Inspección visual:
    Alteraciones posturales, arcos de movimiento restringidos o dolorosos, patrones de movimiento alterados, etc.

  3. Test ortopédicos y diagnósticos:
    Enfocados a conocer la naturaleza del problema y detectar posibles contraindicaciones al tratamiento susceptibles de derivar al médico especialista correspondiente.

  4. Test musculares:
    Tratamos de encontrar músculos con una respuesta alterada y localizar los receptores disfuncionales que la provocan. Además, nos permiten entender la estrategia de compensaciones que el sistema nervioso ha llevado a cabo para protegerse.

  5. Tratamiento:
    Consiste en provocar los estímulos disfuncionales y campensatorios y provocar un reflejo para “reprogramar” la información correcta.