Unidad de Readaptación del Sistema Nervioso Autónomo

¿Qué es el Sistema Nervioso Autónomo?

El Sistema Nervioso Autónomo (S.N.A.) es una rama del sistema nervioso encargada de todas las funciones que nuestro organismo realiza de forma inconsciente o autónoma. Principalmente controla las funciones viscerales y las secreciones glandulares.

Recibe información sobre el estado del organismo y sobre el medio externo y estimula y regula los procesos de respuesta ante los estímulos estresores que recibe.
Es, por tanto, el encargado de mantener la homeostasis o equilibrio del organismo.

Así pues, ayuda a controlar, entre otras funciones, la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la motilidad y secreciones digestivas, la emisión urinaria, la sudoración, la temperatura corporal, etc.</br></br>

Se divide, a su vez, en dos ramas: el sistema nervioso simpático y el parasimpático.
El simpático se encarga de funciones de defensa y el parasimpático de funciones de reparación. </br></br>

Para un correcto funcionamiento del SNA, el simpático y el parasimpático deben funcionar de forma equilibrada.

¿Qué implicaciones tiene en mi salud el mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo?

Cuando el sistema nervioso autónomo pierde capacidad de regulación, pueden aparecer síntomas muy diversos que a menudo parecen no estar relacionados entre sí.

Algunas personas experimentan dolor persistente, fatiga, dificultades para recuperarse, trastornos del sueño, problemas digestivos, tensión muscular constante, ansiedad o una sensación general de agotamiento físico y mental.

Aunque cada caso es diferente, el denominador común suele ser una menor capacidad del organismo para adaptarse de forma eficiente a las demandas físicas y emocionales de la vida diaria.

Por este motivo, en Osteoklinik consideramos importante comprender cómo funciona el sistema nervioso autónomo y qué papel puede desempeñar en la recuperación y el bienestar de cada persona.

Si deseas profundizar en este enfoque, puedes consultar nuestra guía completa sobre dolor persistente y sistema nervioso autónomo.

¿Qué es la hipoxia intermitente?

La hipoxia intermitente consiste en la exposición controlada a periodos breves de menor disponibilidad de oxígeno, alternados con fases de recuperación en condiciones normales.

Este tipo de entrenamiento busca estimular diferentes mecanismos fisiológicos relacionados con la adaptación, la eficiencia metabólica y la capacidad de recuperación del organismo.

En Osteoklinik utilizamos entrenamiento en hipoxia intermitente (IHHT) como parte de una estrategia global orientada a mejorar la capacidad de adaptación del cuerpo frente a diferentes demandas físicas y fisiológicas.

Durante una sesión, la persona respira a través de un dispositivo que alterna fases de hipoxia (menor concentración de oxígeno) y normoxia (oxígeno normal), siempre de forma controlada e individualizada.

El objetivo no es someter al organismo a un estrés excesivo, sino estimular respuestas adaptativas que puedan contribuir a optimizar determinados procesos relacionados con la energía celular, la recuperación y la resiliencia fisiológica.

Si quieres conocer cómo funciona este entrenamiento y en qué casos puede resultar interesante, puedes consultar nuestra guía completa sobre hipoxia intermitente.

¿Qué implicaciones tiene en mi salud el mal funcionamiento del SNA?

Cuando el sistema nervioso autónomo pierde capacidad de regulación, pueden aparecer síntomas muy diversos que a menudo parecen no estar relacionados entre sí. Algunas personas experimentan dolor persistente, fatiga, dificultades para recuperarse, trastornos del sueño, problemas digestivos, tensión muscular constante, ansiedad o una sensación general de agotamiento físico y mental. Aunque cada caso es diferente, el denominador común suele ser una menor capacidad del organismo para adaptarse de forma eficiente a las demandas físicas y emocionales de la vida diaria. Por este motivo, en Osteoklinik consideramos importante comprender cómo funciona el sistema nervioso autónomo y qué papel puede desempeñar en la recuperación y el bienestar de cada persona. Si deseas profundizar en este enfoque, puedes consultar nuestra guía completa sobre dolor persistente y sistema nervioso autónomo.

Problemas

La lista de problemas de salud influidos por un mal funcionamiento del SNA sería interminable, pero estos son algunos de los más destacados:

Insomnio
Dolor crónico
Problemas digestivos
Estrés / Ansiedad
Acúfenos
Bruxismo
Estrés / Ansiedad
Acúfenos
Bruxismo
Fatiga
Fibromialgia
Cefalea y Migraña
Incontinencia urinaria
Enfermedades autoinmunes
Falta de concentración
Bajo rendimiento profesional, académico y/o deportivo

Beneficios de la Readaptación del SNA

Cuando las dos ramas del SNA, simpático y parasimpático, funcionan de forma equilibrada se favorece la homeostasis. El simpático reacciona en su justa medida y después el parasimpático puede reparar los daños y volver al punto de partida.

Normalmente, las personas que sufren de cualquiera de las condiciones mencionadas anteriormente sufren un predominio del simpático sobre el parasimpático por lo que no son capaces de “reparar” correctamente las estructuras dañadas.

Para poder facilitar los mecanismos de reparación y autocuración del propio cuerpo, es necesaria la readaptación del SNA.

¿Para quién puede resultar interesante?

La hipoxia intermitente puede resultar de interés para personas que desean mejorar su capacidad de recuperación, optimizar su rendimiento físico o trabajar sobre diferentes aspectos relacionados con la salud y la capacidad de adaptación del organismo.

Cada caso requiere una valoración individualizada para determinar si esta herramienta puede formar parte de una estrategia adecuada.

La hipoxia intermitente forma parte de nuestro enfoque orientado a mejorar la capacidad de adaptación del organismo. Si deseas conocer cómo funciona este entrenamiento y en qué casos puede resultar interesante, puedes consultar nuestra guía completa sobre hipoxia intermitente.